Optimización del tratamiento de aguas de perforación para cumplir con las normas ambientales
En el marco de un importante proyecto de construcción de un puente en Quebec, el cliente se vio ante un reto crítico: sus instalaciones existentes no lograban cumplir con las normas ambientales de descarga de aguas de perforación. Ante esta limitación normativa y operativa, se recurrió a la experiencia de Mudwizard para dar una solución rápida y eficaz.
Retos
El agua utilizada para el lavado de pilotes contenía una concentración extremadamente alta de partículas finas de arcilla. La concentración de sólidos en suspensión alcanzaba casi los 20.000 mg/L, cuando la norma de descarga de efluentes imponía un umbral máximo de 30 mg/L.
A esto se sumaba una importante presión operativa: las lagunas de retención, saturadas por la acumulación de agua de lavado, requerían una solución inmediata para evitar la paralización de las operaciones.
Resultados
Al llegar al terreno, Mudwizard aplicó un enfoque riguroso, ágil y adaptado a las condiciones reales de las operaciones.
- Se realizaron pruebas de coagulación y floculación directamente in situ para identificar las fórmulas óptimas y ajustar las dosis en tiempo real, en función de las variaciones del agua a tratar.
- Tras una auditoría exhaustiva del rendimiento de los sistemas existentes, el equipo de coagulación y floculación se instaló en menos de una semana, permitiendo una transición rápida sin necesidad de interrumpir las operaciones.
- Por último, una capacitación integral del personal permitió que el cliente alcance una total autonomía para operar y ajustar el sistema.
Los resultados obtenidos superaron con creces los objetivos reglamentarios:
- El contenido de sólidos en suspensión (SS) del efluente se redujo a 3 mg/L
- Reducción aproximada del 99,98 % en SS
- Reanudación normal y segura de las operaciones, con una descarga respetuosa con el medio ambiente
Gracias a su respuesta rápida, su experiencia comprobada sobre el terreno y sus soluciones personalizadas, Mudwizard convirtió un desafío crítico en un éxito medioambiental y operativo, asegurando al mismo tiempo la continuidad del proyecto y el cumplimiento de la normativa.